Louis Le Duff



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Un oficio que siempre tiene
las manos en la “masa”:
masa de pan, masa de bollo,
masa de repostería,
masa de pizza…

El concepto de Brioche Dorée triunfa

Brioche Dorée debe su éxito a unos principios sencillos de calidad del producto y del servicio y a unas ubicaciones privilegiadas. “La ubicación, la ubicación, la ubicación”, decía Trujillo. El concepto crece a un ritmo del 25% anual. En 1981, Louis Le Duff inaugura en París, en la rue de Rennes (seguimos en tierras conocidas), cerca de la estación de Montparnasse, su primer establecimiento en la capital. También aquí, los efluvios de los bollos y los croissants calentitos resultan irresistibles para la clientela. La prensa nacional se hace eco de la llegada a París del joven empresario bretón que ha logrado demostrar que los franceses saben cómo hacer restauración rápida de calidad.
Hasta entonces, Louis LE DUFF había abierto todos sus establecimiento de uno en uno, cuando sus medios financieros se lo iban permitiendo, según él, “para seguir siendo independiente, el ego nunca debe superar al cash flow”. En 1984, se presenta una ocasión excelente: la compra de una cadena de 12 establecimientos que desea convertir a la enseña Brioche Dorée. Para poder hacer la adquisición, cede Restaurel a Sodexho. La venta se lleva a cabo sin demasiados remordimientos, ya que el sector de la restauración colectiva está controlada por algunos gigantes: no habría habido espacio suficiente para la ambición de Louis LE DUFF, nacido con 20 años de retraso para triunfar en este sector. Esta cesión le proporciona el capital necesario y, sobre todo, le permite recuperar a su equipo ejecutivo de Restaurel.

 

De este modo, podrá reestructurar Brioche Dorée, cuya expansión se acelera a razón de cinco y, más tarde, de diez unidades anuales. Brioche Dorée traspasa las fronteras y desembarca en Montreal en 1986, en cierta forma, una especie de regreso a los orígenes para Louis Le Duff. En 1988, le llega el turno a Japón y, en 1990 a Las Antillas, donde el Grupo Hayot, especializado en los sectores de la distribución y la agroalimentación, abre en franquicia una decena de establecimientos Brioche Dorée.

Son los inicios de la expansión internacional y la franquicia. A estos países, se sumarán Inglaterra e Italia en 1994 y 1996, respectivamente. La rentabilidad de Brioche Dorée se revela como una de las mejores del sector con un 17,5% de EBITDA(1) de media durante un período de 20 años, lo que permite al emprendedor incansable proseguir su crecimiento sin perder su independencia.

“En los negocios, el dinero nunca ha sido para mí el motor principal: sigue siendo la consecuencia de lo que construimos, el carburante que permite seguir invirtiendo para ir todavía más lejos”, señala. Los observadores atribuyen el éxito de la empresa a la determinación de Louis Le Duff y a la motivación de su equipo. Cuando un periodista le pregunta acerca de su éxito profesional, él añade: “Más que de la inteligencia, más que del talento e incluso más que del ingenio, la excelencia de los resultados procede de la motivación y del esfuerzo de un equipo cohesionado”.

(1) EBITDA : Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization (Excedente bruto de explotación) (Resultado antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización).